Felipe González es una de las figuras políticas más influyentes de la España contemporánea. Es el tercer presidente del Gobierno desde la reinstauración de la democracia y el mandatario que más tiempo permanece en el cargo: un total de 14 años. Durante su mandato se consolida la democracia española y se impulsa un programa de reformas estructurales que moderniza el país. Además, González contribuye a la apertura de España al exterior, fortaleciendo su papel en el contexto europeo e internacional.

Nace en Sevilla el 5 de marzo de 1942 y se cría en el barrio obrero de Bellavista, en el seno de una familia de origen humilde. Su padre, Felipe González Helguera, natural de Rasines —una pequeña aldea al norte de España—, es un tratante de ganado que en 1932 se traslada a Sevilla en busca de nuevas oportunidades. Allí, durante la Guerra Civil, conoce a Juana Márquez Domínguez, con quien se casa en 1939. Juntos conforman una familia compuesta por cuatro hijos: Maruja, Felipe, Dolores y Juan María.

Octavilla de las Juventudes Socialistas de la Facultad de Derecho. Madrid, c. 1972-1975.

En sus años de adolescencia, Felipe combina estudios, deporte, amores y la lectura de autores como Antonio Machado, Federico García Lorca, León Felipe o Albert Camus. Aunque su madre, Juana, deseaba que estudiara una carrera científica y se convirtiera en ingeniero, la pasión de Felipe por la filosofía lo lleva a dejar las Ciencias y estudiar Letras. En 1965, se licencia en Derecho y comienza a ejercer como abogado laboralista, abriendo su propio bufete especializado en litigios laborales.

Durante su etapa universitaria, reafirma su compromiso con la clase trabajadora al afiliarse en 1962 a las Juventudes Socialistas y en 1964 al PSOE. Desde la clandestinidad, y bajo el seudónimo de “Isidoro”, participa de una corriente que apuesta por la renovación y modernización del partido para adaptar su estrategia a la realidad política y social del país. En 1974, en el Congreso de Suresnes, es elegido Secretario General del PSOE y asume el liderazgo del partido en una etapa decisiva: el final de la dictadura franquista y la Transición hacia la democracia.
Tras la muerte del general Franco en 1975, las primeras elecciones generales democráticas se celebran en junio de 1977. En ellas, el PSOE de Felipe González se consolida como la segunda fuerza del Congreso de los Diputados con 118 escaños, lo que le permite liderar la oposición al gobierno de Adolfo Suárez y desempeñar un papel decisivo en la elaboración de la Constitución de 1978.
En las elecciones generales del 28 de octubre de 1982, el PSOE logra una histórica mayoría absoluta obteniendo 202 escaños en el Congreso de los Diputados. Felipe González se convierte en el tercer presidente del Gobierno de España e inaugura una nueva etapa política que marca el fin de la Transición democrática. Se mantiene en el cargo durante cuatro legislaturas consecutivas, de 1982 a 1996, convirtiéndose en el presidente que más tiempo ha ejercido el poder ejecutivo en la historia del país.

Durante su mandato, González impulsa una profunda modernización de España. Promueve reformas sociales, económicas y educativas que fortalecen el Estado del Bienestar y consigue integrar al país en el escenario internacional, con hitos como el ingreso en las Comunidades Europeas en 1986 o la participación en la creación de las Cumbres Iberoamericanas.

Tras dejar la presidencia del Gobierno en 1996, Felipe González mantiene su vínculo con la vida pública, aunque sin ocupar cargos institucionales. Participa en foros internacionales, ejerce como asesor y publica varios libros sobre política y sociedad. Pese a llevar un perfil menos público, su voz continúa teniendo relevancia en el debate público. En el plano personal, dedica tiempo a aficiones como el campo, el cuidado de sus bonsáis o la creación artesanal de joyas, pasiones que reflejan su curiosidad y su constante deseo de aprendizaje.